Hay personas que se pasan la vida contando las horas que quedan para un acontecimiento importante, para quedar con una persona especial.
Cuentan las horas y se amargan pensando en qué harán cuando llegue ese momento y desperdician todos los demás pequeños momentos que pasan a la par.
Yo creo que deberíamos de ser felices a cada momento, y eso se consigue teniendo paz interior. Nadie debería desperdiciar ni el más mínimo instante en pensar en qué vendrá, sino que deberían aprovechar el momento presente, y cuando llegue el futuro, aprovecharlo también.
Porque si estás pensando en lo que va a llegar, te pierdes lo que tienes ahora, y es lo único que te puede afectar, el presente.
La solución es poner el máximo empeño posible en hacer bien este momento, y luego , cuando llegue el siguiente, poner el máximo empeño en aquel, y así sucesivamente.
La concentración de la mente es tan importante para vivir bien como el comer. Y todos nos distraemos con casi todas las cosas, ¿o no?
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